Nuestra casa es pequeña pero tiene rincones acogedores donde puedes relajarte, leer, o comentar con nosotros tus planes y experiencias. Nos gusta pasar el rato contigo (¡si te apetece, claro!) más allá de unas palabras amables en el desayuno.

Una charla tranquila en el salón al calor de la leña o compartiendo unas cervezas en el porche puede ayudarte a aprovechar mejor tu estancia: qué ver, qué hacer, dónde comer... No lo conocemos todo, pero son muchos años de paseos por la comarca!